
Kokaru Kids
Saber cómo está, aunque no estés.
Una pulsera liviana, sin cámara ni micrófono, que te cuenta cómo durmió, cuánto se movió, dónde está y si hubo momentos en que algo le afectó. Tú decides qué hacer con eso.



En casa, en el colegio o donde los abuelos, por lugar y zona, en un mapa. La ubicación la da el gateway Kokaru que oye la pulsera.
Cuánto durmió, a qué hora se acostó y si la noche fue inquieta, frente a lo recomendado para su edad.
Pasos con meta de 13.000 al día y los momentos en que jugó o hizo ejercicio, con su pulso.
Cuándo y dónde su pulso subió sin que el movimiento lo explique, y si se repite. Describe, no diagnostica.
En frases simples y en PDF, para guardar o compartir con quien tú quieras.
Batería baja, pulsera sin contacto o pulso fuera de rango para su edad, en tu teléfono.
Mide pulso cada 5 segundos, pasos, sueño y temperatura de la piel. Sin pantalla, hasta 12 días de batería.
Una cajita que se enchufa en la casa y se conecta al WiFi en unos 3 minutos desde la app. Sincroniza la pulsera sola.
Cualquier gateway Kokaru (colegios, centros, otras casas) sincroniza la pulsera y te dice dónde está.
Para otra pieza, la casa de los abuelos o donde pase sus tardes.
Solo tú y las personas que autorices ven la información de tu hijo o hija. Los lugares de la red (colegios, otras casas) no ven a ningún niño: solo transportan sus datos cifrados. Puedes pausar la ubicación cuando quieras.